Mi papá nació un 4 de julio, pero lo anotaron en día 5. De ahí es que tiene la ventaja de poder festejar su cumpleaños dos días. Yo también tengo la ventaja de poder haberme decidido a escribirle algo en el segundo día de su festejo de 48 horas; este "error" me dio tiempo a decidirme a hacerlo, a veces los errores no son tales, y dan esas oportunidades para hacer cosas que uno no tenía planificadas.